dios-y-tuDios sabe quién eres, conoce todos tus secretos, tus pasiones, tus deseos, tus talentos, tus pecados, tus tropiezos, tus obsesiones y tus limitaciones. Dios conoce el número de cabellos sobre tu cabeza, y el número de días de esta vida que te quedan. Conoce tu pasado, tu presente, tu futuro y tu eternidad. No hay nada oculto de ti para Él, porque desde antes del seno materno te conocía, Él te creó con esa particularísima particularidad que eres.

Dios te conoce y te ama con todo eso que eres, con tu historia, con tu ser, con lo bueno, con lo malo… su magnánimo poder, su omnipotencia sobre ti no es destruir lo que eres sino transformarlo, no es olvidar las marcas y los pecados, sino transformarlos, no es olvidar tu historia y tus pasiones, es transformarlos… usar todo lo bueno, lo malo, lo humano, lo que amas, deseas y te apasiona y transformarlo, convertirlo todo para salvar, curar, proclamar y luchar por Él, para transformarte a ti de cualquier desviación que hayas dado en el camino, para que regreses a Él, para que encuentres la verdadera felicidad y la alegría de caminar junto a Él, para que ya no sufras la soledad de estar en el vacío de una vida sin Dios, sin su compañía.

A los hijos del trueno, Juan y Santiago, no les quito el trueno, los hizo hijos del trueno en Dios, al implacable y rudo Pedro no lo hizo el débil Pedro, lo hizo la implacable y ruda Roca de la Iglesia… Dios no destruye, transforma, perderte a ti mismo, olvidarte a ti mismo NO es destruir lo que eres, ya que Dios te creó y vio que era bueno, los talentos que tienes Él los puso sobre de ti… Perderte, negarte, vencerte, rendirte es poner lo que eres a la voluntad de Dios, es poner como centro a Dios para que entonces todo lo que eres tenga realmente sentido, para que seas cada vez más tú, que es ser para Dios, como Cristo, en Dios, siempre en Dios… Con Dios, junto a Dios, para Dios… Dios con nosotros, Dios está contigo.