ORACIÓN
La oración es la elevación de la mente y el corazón hacia Dios (Damasceno)

¿Qué es lo que tienes que hacer para mejorar tu vida de oración? Tomarte el tiempo.

En cuaresma debemos tomarnos el tiempo para pensar y hablar con Dios buscando comunión, amistad y conversación. Por ejemplo, puedes rezar mientras conduces o vas en el transporte público. Son como un santuario, apaga el radio, quita las distracciones y habla con Dios. ¿De qué? De lo que quieras, es tu Padre quién escucha.

AYUNO
No somos puritanos, nos gustan los placeres del cuerpo. Dios los hizo parte de la creación. Pero esos placeres tienen una manera de hacerse muy dominantes, como niños que quieren algo y lo quieren inmediatamente. Si los satisfaces todo el tiempo ellos dominaran tu casa, quieren lo que quieren cuando lo quieren.

Así ayunamos para alejarnos de esas demandas de los sentidos de manera consciente, para lograr dominarnos y para que los deseos más profundos emerjan, como el deseo de Dios y su voluntad.

Elige algo que sea muy dominante en tu vida y limítalo durante la cuaresma.

LIMOSNA
Estamos todos conectados, somos parte del cuerpo místico de Cristo, no estamos solos en esto. Cuando damos es porque estamos reconociendo este hecho, las cosas que tengo no son solo mías. Tengo el derecho a tener cosas propias pero no a usarlas exclusivamente, el uso de lo que poseo debe de ser por el bien común. Somos administradores de las riquezas que nos llegan, administradores a los cuales Dios pedirá cuentas.

¿Cómo actúas esto? Da a todos algo en cuaresma, si te piden algo da algo, poco-mucho, lo que sea. Si ves a alguien pidiendo dinero en la calle, dale algo. No preguntes, no pienses si lo merece o no…

Cuando quieras comprar algo, una televisión, un refresco, un carro, elige el que puedas comprar y te guste, y luego compra el siguiente nivel hacia abajo, y da la diferencia a los necesitados. Es una manera muy concreta de dar.

¿QÚE SIGNIFICA LA CENIZA?
Es una práctica muy bíblica, es una señal de arrepentimiento y penitencia. Eres polvo y al polvo retornarás. Somos frágiles y efímeros. Es un recordatorio de que sin Dios no somos nada.

TENTACIONES
El demonio tiene un solo objetivo, movernos lejos del camino que lleva a Dios y ordenar nuestros deseos en una dirección distinta, qué el deseo primario de tu vida sea otro que el Creador.

El tentador le da 3 tentaciones a Jesús.

1) Inicia con una tentación básica, en el suelo del desierto… “Convierte estas piedras en panes”, que significa: convierte el deseo sensual en lo más importante de tu vida, haz de la satisfacción de tus deseos corporales, por comida, sexo, bebida y gustos el centro de tu existencia.

Como ya vimos, el ayuno y la moderación controlan esta tentación. No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de Dios. No puedes reducir tu vida a estas necesidades básicas.

2) Luego lo lleva a una posición más alta, al alero del templo. El Templo era el centro de la sociedad judía, estar en la parte alta del templo sería estar en lo más alto de la sociedad, donde todo mundo te admira, te ve, es la tentación de gloria, honor, estima, ser notable y admirado.

Mucha gente puede dejar las tentaciones bajas, pero sí que quieren gloria y honor, la búsqueda de gloria domina sus vidas.

“Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»”

3) Luego el Demonio lleva a Jesús a una posición más alta y le muestra todos los reinos, la tentación de poder. El poder es la más grande de las tentaciones, muchos pueden dejar atrás las cosas del deseo sensitivo y ni están interesados en gloria ni honor, pero quieren poder, poder para manipular a otros, poder sobre la vida, sobre los demás, es querer que todos te sirvan. Una vez que tienes poder, no quieres dejarlo. El problema es que tienes que adorar al demonio, de alguna manera terminas perteneciendo a aquel que dijo a Dios: “no serviré”.

Jesús rechaza las tres tentaciones y está listo para ser el mesías, porque ahora está listo para hacer que la voluntad del Padre sea el centro de su vida.

En cuaresma es lo que todos debemos hacer, tenemos que meternos al desierto y enfrentarnos a las tentaciones. Cuando puedas elevarte de ellas estarás listo para hacer el trabajo de Dios en el mundo, para ser realmente hijo de Dios.


Gran parte de este texto está tomado de homilías de Robert Barron, WordOnFire.org